sábado, 20 de mayo de 2017

El problema del agua en la Ciudad de México

Sirva está publicación como una aproximación al complejo problema de la Ciudad de México, que en épocas de secas padece la escases del vital líquido, en época de lluvias la metrópolis se vuelve un caos provocado por las intensas tormentas e inundaciones de avenidas y calles.  

Para el Ramón Domínguez Mora investigador y Doctor en Ingeniería (Hidráulica) desde 1990, por  UNAM; afirma que:  

"El problema de las inundaciones en el Valle de México es añejo y, en correspondencia, añeja ha sido la capacidad de los ingenieros para encontrar soluciones al respecto.

 

Se ha cuestionado, tal vez con razón, que el lago original (figura 1) se haya venido comprimiendo para dar lugar a una ciudad cada vez más grande, pero hasta ahora la decisión ha sido siempre tratar de resolver los problemas de inundaciones (y otros muchos) sin frenar el crecimiento de la ciudad.


Así, los aztecas tuvieron que construir el albarradón de Nezahualcóyotl, para prevenir las inundaciones y evitar la mezcla de las aguas salobres del lago de Texcoco con las aguas dulces de los demás lagos.
 
 
Existe una hermosa narración rescatada por el antropólogo Ángel Palerm, resguardada en la Universidad de Austin, Texas; que cuenta: "la vista desde el Cerro de la Estrella era imponente, Nezahualcóyotl se detuvo para contemplar el inmenso espejo de agua de unos mil kilómetros cuadrados, los frondosos bosques de las laderas de los montes, el resplandor de las construcciones de Tenochtitlan, ciudad que parecía flotar como una isla de piedra blanca, iluminada por esa luz plateada, única, del Valle de Anáhuac".

Desde este sitio las aguas se antojaban mansas, aunque recientemente habían provocado una severa inundación en Tenochtitlan, de tal modo que el tlatoani Moctezuma segundo le había pedido consejo a Nezahualcóyotl, dada la reputación de sabio que éste tenía y, en particular, por ser un hábil arquitecto.

Esta vez, Nezahualcóyotl con su séquito esperó la sedimentación de sus ideas bajo las aromáticas copas de los árboles, y contempló a lo lejos como se alzaban en vuelo las garzas y los patos; más acá, en Ixtapalapa, se veían los huertos y jardines, las chinampas llenas de rosas y de frutales, y esos estanques de agua dulce hechos exclusivamente para el gozo de los hombres.
 
"El lago de Texcoco era el que estaba a menor altura, convirtiéndose así en depositario de los excedentes de los demás vasos. A una altura ligeramente superior estaba el lago de México. Más alto que éste estaban el lago de Xochimilco y, a escasa mayor altura, el de Chalco. Toda la zona norte de la cuenca estaba a bastante mayor altura que los lagos de Texcoco y México, ascendiendo de manera relativamente pronunciada desde Ecatepec, al extremo sur, hasta Zumpango y Citlaltépetl, al extremo norte".


Nezahualcóyolt, el mejor Ingeniero Hidráulico de la Historia 

Muchos recordamos al Tlatoani Nezahualcóyotl, como el Rey Poeta, oriundo del Señorío de Texcoco, como hombre de letras y gobernante justo; amante de la naturaleza y conocedor de las ciencias de la construcción y de la hidraúlica, que en alianza con Motēcuhzōmā Ilhuicamīna, Huey Tlatoani de México-Tenochtitlán solicito éste, una solución al problema de las inundaciones que aquejaban a la ciudad del siglo XV.

La solución mas efectiva para la naciente ciudad fue, concebida y ejecutada por Nezahaualcóyotl: la construcción de un "dique" o "el gran albarradón", que consistía en un gran dique de piedra y madera, que se extendía por más de 16 km, que sirvió como defensa contra las inundaciones que afectaban a esa ciudad, y que además impedía que se mezclaran el agua salada y el agua dulce del gran lago. Esta gran obra le valió la reputación de mejor arquitecto de las Américas.





Aquí algunas imágenes del Dique de Nezahualcóyotl:






ÉPOCA COLONIAL


En 1604, la ciudad sufrió grandes inundaciones que persistieron durante meses, dado que, en la cuenca cerrada, la única salida del agua era por evaporación. Se decidió entonces construir una salida artificial para drenar los excedentes hacia la cuenca del río Tula. Para ello se intentó construir el canal de Huehuetoca y cruzar el parteaguas mediante un túnel de cerca de 7 km de longitud, bajo el sitio conocido como Nochistongo, que descargaría al río Tula.

Las obras se iniciaron en 1607 y su desarrollo tomó casi dos siglos, debido a diversos problemas técnicos y burocráticos. En ese lapso se produjeron varias inundaciones de gran magnitud, dentro de las que destaca la de 1629-1635, en la que se estima murieron 30 000 personas y que un número similar de españoles salieron de la ciudad. La catástrofe fue tan grande que se pensó seriamente en trasladar la ciudad a otro sitio.

De las crónicas relativas a estas obras, que se presentan en un espléndido resumen en la "Memoria de las Obras del Sistema de Drenaje Profundo del Distrito Federal", puede constatarse el contraste entre la necesidad de esas grandes obras para evitar la pérdida de decenas de miles de vidas, y un gran número de propiedades por otra parte, y el enorme sacrificio para realizarlas, que costó también muchas vidas y el uso de grandes recursos económicos.

Para entender la situación que se presentaba al término de las obras del canal de Huehuetoca y el tajo de Nochistongo, es interesante la opinión de Alejandro de Humbolt, quien en 1804 opinó que "La Ciudad correrá siempre muchos riesgos, mientras no se abra un canal directo al lago de Texcoco". En efecto, si bien se contaba ya con una obra que permitía derivar los escurrimientos de los principales ríos del norponiente, sobre todo el río Cuautitlán, evitando que la laguna de Zumpango se desbordara hacia el lago de Texcoco y éste hacia la ciudad, no se podían controlar las aportaciones de todas las demás cuencas situadas al sur y oriente de la obra concluida. El lago de Texcoco no tenía posibilidades de descargar fuera del valle, de tal forma que ya entonces se concibió la idea de construir el "Gran Canal" o "Canal del Desagüe".

Sin embargo, la obra se inició hasta 1866. Se concibió como un canal de 39.5 km, que iniciaba en el lago de Texcoco y culminaba con el túnel de Tequixquiac, de casi 10 km. La obra constituyó la segunda salida artificial para el drenaje del valle de México y fue terminada en el año 1900, con lo que se pensó que se había dado una solución definitiva a las inundaciones de la ciudad, que por aquellos años albergaba poco menos de un millón de habitantes.



El sistema funcionó más o menos bien hasta 1925, año en el que se presentaron nuevamente inundaciones de gran magnitud. En ese entonces se constató por primera vez que los hundimientos diferenciales hicieron perder su pendiente al sistema de colectores. La explicación científica del fenómeno del hundimiento y su relación con la extracción, mediante pozos, del agua del subsuelo, la dio, en 1947, el doctor Nabor Carrillo".  (Fin de la cita). Ver: http://www.revista.unam.mx



 

viernes, 16 de diciembre de 2016

Tras 15 años, reabren la calle Argentina

  • Reabren al peatón el circuito de la calle de República de Argentina y Justo Sierra, sobre el Templo Mayor
  • Presenta un basamento que mide aproximadamente 40 metros de norte a sur y que data de entre 1440 y 1521

Con trabajo coordinado entre la Secretaría de Cultura del Gobierno Federal y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el Doctor Miguel Ángel Mancera inauguró un corredor peatonal, de la calle de República de Argentina, esquina con Justo Sierra a un costado del Templo Mayor, hacia la calle de Moneda. Dicha inauguración también incluyó dos ventanas arqueológicas en la calle República de Argentina que muestran el basamento de una pirámide del recinto sagrado mexica y que fue descubierto durante los trabajos de rehabilitación del lugar.
“Es una vocación y una tarea que tiene la Ciudad de México y que no se va a perder, no podemos ceder y no podemos en ningún momento bajar la guardia de esto que es un patrimonio tan importante de la ciudad y de ir cada vez encontrando más y mejores espacios para disfrutar el Centro Histórico”, apuntó.
El gran basamento mide aproximadamente 40 metros de norte a sur. Presenta por lo menos cinco etapas constructivas comprendidas entre 1440 y 1521; también se observan los restos del drenaje de tubos de barro vidriado que lo atraviesan de norte a sur, colocados en los primeros años del Siglo XX, durante el gobierno de Porfirio Díaz.
El Jefe de Gobierno reconoció el trabajo coordinado entre la Secretaría de Cultura del Gobierno Federal y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). “Le agradecemos a Rafael Tovar y de Teresa todo el interés que ha demostrado”, señaló.
Dentro de los trabajos propuestos, se acordó trabajar en una iluminación artística en esta zona “para que se pueda disfrutar de día y de noche”.
El trabajo que realiza el INAH permitirá que en el primer trimestre del próximo año se reabra el tramo de la Plaza Manuel Gamio, que es nuevo vestíbulo del Templo Mayor y que está a cargo de la dependencia federal.
A la inauguración asistieron también el director general del Fideicomiso Centro Histórico, José Mariano Leyva Pérez Gay; la escritora y cronista del Centro Histórico, Ángeles González Gamio; el investigador emérito del INAH, Eduardo Matos Moctezuma, así como integrantes del Gabinete del Gobierno de la CDMX e invitados especiales.









martes, 27 de septiembre de 2016

¿Qué es ACN?

El líder mundial en distribución y venta de servicios #ACN trae a
México, la primera compañia telefónica, que te paga por usar y
recomendar el servicio:  #FlashMobile

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Mensaje válido solo para la República Mexicana.




sábado, 20 de agosto de 2016

La calle de Moneda...me llena de recuerdos.

La muy conocida calle de Moneda...me llena de recuerdos.

Una mujer atraviesa el Zócalo y camina hacia el oriente por la calle de Moneda. En apenas tres cuadras transitará por siete siglos de historia cultural, religiosa y comercial.
La calle de Moneda debe su nombre a la antigua Casa de Moneda de México, que estuvo entre 1734 y 1850 en lo que fue la segunda casa de Moctezuma y es actualmente el Museo Nacional de las Culturas, a un costado del Palacio Nacional.

La mujer lleva un vestido azul. Se detiene en la esquina con Seminario, pero la cantina El Nivel está cerrada. No podrá ver correr el tiempo en el reloj de la barra, ni refrescarse con una cerveza en el lugar que ostentó la primera licencia en el país para vender licor; el local abrió sus puertas en 1872 y las cerró en 2008.

Le queda comprarse un refresco e intentar descifrar en el primer trago las letras en latín grabadas en el muro del edificio. Ahí se fundó la primera universidad de América, llamada Real y Pontificia Universidad de México, en 1551. Adelanta unos pasos y en la puerta se entera de que ahora es la sede del Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad, de la UNAM.

Camina un poco más y entra al edificio marcado con el número 4; descubre ahí las escalinatas y esculturas mexicas del Santuario de Tezcatlipoca (dios protector de los guerreros y señor del inframundo). En 1530 se fundó ahí el Palacio del Arzobispado y fue donde Fray Juan de Zumárraga se entrevistó con Juan Diego cuando, dice la leyenda, en el ayate de éste apareció la imagen de la Virgen de Guadalupe. Luego fue cárcel, cuartel y oficinas; en 1994 la Secretaría de Hacienda lo convirtió en museo.

En la esquina con Licenciado Verdad se detiene y lee: “El Virrey Don Antonio de Mendoza estableció aquí en el año de 1536 la primera imprenta de América”. Adentro, en el predio donde se fundieron las campanas de la primera catedral, en lo que ahora es una librería de la Universidad Autónoma Metropolitana, una enorme cabeza de serpiente tallada en basalto acapara toda su atención. Fue descubierta debajo del edificio en 1989 y era parte del Templo de Tezcatlipoca.
Calle adelante se encuentra con la Casa del Mayorazgo de Guerrero, integrada por dos construcciones. La Casa Mayor fue sede del Conservatorio Nacional de 1912 a 1946, y en ella Rufino Tamayo pintó el mural La Música; actualmente pertenece al Instituto Nacional de Antropología e Historia. La Casa Menor ahora es una plaza comercial que ofrece ropa, bisutería y juguetes; se sabe que el grabador José Guadalupe Posada, el autor de la Calavera Catrina, tuvo ahí su taller desde fines del siglo XIX hasta su muerte en 1913.

La Iglesia de Santa Inés, parte del convento del mismo nombre fundado en 1600, le anuncia el final de la calle. Adentro se sorprende con un hermoso órgano italiano, ensamblado en el sitio en 1909, cuyas 2 mil 200 voces lo hacen uno de los cuatro más importantes del país.

Como recuerdo de su caminata, se dirige al otro lado de la calle y pide a la dependienta de un negocio de uniformes que le tome una foto. Para ello, abraza a un maniquí vestido de gala. Luego desaparece entre la gente que llega o va hacia el oriente.



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martes, 31 de mayo de 2016

DE LA NOCHE SIN SUEÑO

Buen teatro en la colonia Obrera, "De la noche sin sueño".

  

 La obra ganadora del Concurso XXII Festival Internacional de Teatro Universitario (FITU), "De la noche sin sueño" en rubro de Licenciatura, se presentán sábados y domingos de junio; en el Foro "Carretera 45" Juan Lucas de Lassaga 122, Colonia Obrera, Cuauhtémoc, Ciudad de México.

lunes, 25 de abril de 2016

Los tres bosques de la Ciudad de México: Chapultepec, Tlalpan y Aragón, homologarán sus horarios hasta octubre

Los tres bosques de la Ciudad de México: Chapultepec, Tlalpan y Aragón, homologarán sus horarios hasta octubre

• Bosques capitalinos cerrarán hasta las 20:00 horas a partir del 25 de abril, para aprovechar la luz natural en actividades al aire libre

Los bosques de Chapultepec, Tlalpan y Aragón extienden su horario de funcionamiento habitual hasta las 20:00 horas a partir del lunes 25 de abril y hasta el 30 de octubre de 2016. Este horario se amplía de manera temporal en estos tres bosques con la intención de aprovechar hasta el mes de octubre la luz natural en actividades al aire libre en estos espacios naturales en la ciudad.

El horario de apertura de la Primera Sección del Bosque de Chapultepec es a las 5 de la mañana, cerrando los lunes por labores de mantenimiento. La Segunda y Tercera secciones son áreas abiertas, por lo que se pueden visitar durante todo el año, así como la pista de corredores “El Sope” abierta las 24 horas.

El Bosque de Aragón, incluyendo los nuevos espacios rehabilitados como áreas de juegos, trotapista y el skatepark, también iniciará operaciones a partir de las 5 de la mañana los siete días de la semana.

El área natural protegida del Bosque de Tlalpan también abre sus puertas a partir de las 5 de la mañana hasta las 20:00 horas durante toda la semana.

Dado que el Bosque Tlalpan es un Área Natural Protegida (ANP), los guardabosques realizan labores de vigilancia y mantendrán su presencia en el bosque para seguridad de los usuarios.

Con estos horarios extendidos los capitalinos podrán hacer mayor uso de estas áreas verdes para realizar actividades deportivas y recreativas al aire libre aprovechando la luz natural.

Fuente: www.cdmx.gob.mx (Comunicación Social del Gobierno del Distrito Federal, GDF)